Frenar con el freno de talón



Usar el taco de freno para frenar en patines

Este tipo de frenada es la primera que se debe aprender, porque requiere menos técnica que las demás y porque se utiliza el freno incorporado al patín.

En principio, normalmente los patines llevan el freno en el derecho, pero siempre hay alguien que se lo instala en el izquierdo por cualquier razón.
En este post siempre partimos de que el freno se encuentra en el patín derecho.

Los movimientos para aprender a frenar con el taco

Para aprender este tipo de frenada adoptamos primero ensayamos el movimiento en sí.

  • La posición de salida con los patines en paralelo.
  • Ahora doblamos algo las rodillas como si nos fueramos a sentar  y apoyamos el peso en la pierna izquierda, que se encuentra bajo nuestro centro de gravedad.
  • A la vez que adelantamos el pie derecho.
  • Con el patin derecho adelantado, subimos la punta del pie/patín, de modo que tocamos el suelo con la goma del taco de freno.
  • Debemos mantener los patines rectos hacia el frente en este movimiento y no ladear los patines.
  • Ahora presionamos sobre el talón, de modo que la goma del taco de freno roza contra el suelo y genera una fricción, que es nuestro freno.
  • El peso del cuerpo recae sobre la pierna izquierda. Cuanto más “sentado” estés, mayor será el efecto de freno.

Esta es la mecánica de frenado. Repetimos unas cuantas veces en seco.

El siguiente paso consiste en probar el freno en movimiento.

Rodamos unos metros, nos inclinamos un poco hacia delante y rodamos con los patines en paralelo. Ahora adelantamos el patín derecho. Cuando ya está la pierna más o menos estirada (sin llegar a tener la rodilla recta del todo), subimos el patín por la punta hacia arriba y tocamos el suelo con el taco de freno.

Ahora presionamos cada vez más hasta que notamos que se frena el movimiento.

Esto ya lo repetimos las veces que haga falta hasta que nos sintamos cómodos con el freno. Un buen signo es cuando oímos el ruido de la fricción, es un poco chirrioso pero indica que realmente se está frenando con presión.

Con el tiempo esta técnica de frenado se convierte en una rutina. Verás que muchos patinadores frenan desde una posición bastante erguida en la que casi no se nota la inclinación del cuerpo. Esto se debe a que saben regular la presión necesaria sobre el talón sin necesidad de apoyarse como contrapeso tanto hacia detrás. De todos modos, un frenazo brusco es más efectivo si se doblan las rodillas y se adopta una posición de “me voy a sentar” con el peso apoyado sobre el centro de gravedad (más o menos el abdomen).

Un ejercicio bastante efectivo consiste en escoger una pared o barandilla en nuestro lugar de entrenamiento y rodar contra ella, intentando frenar antes chocar con el obstáculo. Es divertido y jugendo al “a ver si me choco” se aprende a controlar la velocidad y el tiempo de reacción.

Un video instructivo para observar cómo se frena

Este vídeo de la escuela de MadridPatina ilustra muy bien cómo se frena con el taco de freno.

Problemas que podemos tener frenando con el taco

Sensación de caernos hacia atrás o caernos realmente hacia atrás.

Esto puede deberse a que los pies izquierdo y derecho están demasiado distanciados uno de otro.

Pérdida del equilibrio

Esto sucede cuando tocamos el suelo con la goma del taco mientras el cuerpo y el patín izquierdo están demasiado adelantados.  Se corrige atrasando el patín izquierdo y estirando el pie del patin derecho.

No quedarnos rectos

Puede que nos desviemos hacia la derecha. Esto se debe a una falta de control sobre los pies, que se desvían en el momemto de levantar la punta del patin.  Podemos ayudarnos con algún punto de referencia visual que esté situado en linea recta con los patines y utilizar la referencia para controlar el desvío del patín derecho.

No frenar los suficiente

Cuesta abajo nos ponemos nerviosos, tenemos un poco de miedo y de forma instintiva separamos los pies. Esto da estabilidad pero no permite poner los pies en linea para adelantar uno y frenar. Si intentamos frenar con el patin derecho con las piernas separadas, podemos desequilibrarnos y caer o sufrir un pequeño tirón porque se nos va la pierna.

Se quema o derrite la goma del taco

Esto no suele pasar a principiantes, pero es un problema para quien bajas muchas cuestas con gran desnivel. El nivel de aceleración y la prolongación de la fricción y presión sobre el taco pueden llevar a que se queme la goma del freno. Se nota por el olor a goma quemada.

Otro problema de la quema es que se derrita la goma, con lo que la eficacia de frenado se reduce considerablemente. En estos casos hay que combinar el taco con otros tipos de frenada.