Comodidad del patín y tallas



Lo ideal al comprar patines en línea es que los patines sujeten el pie sin llegar a apretar. Algunos tipos de patines se adaptan más al pie que otros, pero en todos la forma ideal de aprovechar la fuerza y tracción de las piernas se basa en que los patines se ajusten al máximo al pie.

Es desagradable y además inseguro patinar en un patín con demasiado juego para el pie, porque se pierde fácilmente el control en giros, frenadas y movimientos de cambio de dirección. Eso significa irse al suelo a más o menos velocidad y aunque con una buena técnica no pase nada, no es algo que nos interese al patinar.

De hecho, sin llegar a apretar, un patín deberá ser incluso algo más estrecho que p.ej. una zapatilla de deporte. Hay que sentir que el pie está estabilizado. No movemos los pies ni los dedos de los pies al patinar, movemos el conjunto de pie y pierna y no debe haber juego entre el pie y la bota.

Diferencia entre talla de zapato y talla de patines

Esto hace que la talla de unos patines y la talla de zapato no coincidan casi nunca. En los zapatos de calle suele haber algo de juego. Al flexionar el pie durante la pisada, siempre se mueve dentro del zapato un poco hacia delante. Ese juego es el que en los zapatos nos hace sentirnos cómodos.

Con patines puestos, estamos quietos de pie o un poco inclinados hacia delante, con lo cual los dedos de los pies tienden hacia atrás. No hace falta espacio entre la parte delanterea de la bota y el pie, porque no se hacen movimiento hacia delante. El impulso se da de lado y presionando hacia el suelo.

Cuando compramos patines de bota rígida, el espacio disponible dentro de la bota cambia a medida que la presión del pie comprime el botín acolchado interior. Por eso en el caso ideal deberíamos dejar los patines puestos un rato y permanecer de pie para ver si hay presión o juego en la bota.

Cuando compramos patines nuevos, conviene dejar el patin puesto en los pies durante varias horas para comprobar que efectivamente nos sienta bien. Muchos patines, sobre todo los que llevan botines acolchados dentro de la bota rígida, se adaptan al cabo de unas horas al pie.

Ojo: Si el patín siente demasiado bien a la primera prueba, puede que más tarde tenga demasiado juego, cuando se haya distentido el material.

Es normal que los patines nos parezca que aprieten al principio, porque es la falta de costumbre de llevar botas apretadas. En patines tipo freeskate o freestyle eso suele desaparecer al cabo de unos días. También hay que dosificar la fuerza con la que se cierra la bota. Si se aprieta demasiado, puede doler el empeine debajo de la lengüeta o la planta del pie al hacer presión hacia abajo.  Lo que no debe es doler al ponérselo la primera vez, eso es una señal de que realmente es pequeño para el pie.

Algunas tiendas especializadas ofrecen un periodo de gracia tras la compra para hacer precisamente esto, llevar los patines puestos en casa sin salir a la calle para no ensuciarlos. Si el cliente ve que no calzan bien, la tienda se los cambia por otra talla sin problema. Es conveniente aclarar este punto al comprar unos patines.

Averiguar la talla de patines

Para saber qué talla de patines necesitamos existen unas tablas de equivalencias de los fabricantes más conocidos. El problema suele ser que no siempre conocemos nuestras propias medidas de pies.
Partimos de la base que los dedos de los pies tocan ligeramente la punta de la bota del patín cuando estamos quietos de pie sobre patines. Tocar ligeramente implica que no hay espacio, pero los dedos de los pies no deben estar encogidos sino relajados y estirados en posición normal. Si notamos los dedos de los pies doblados es una señal de tensión y normalmente está provocada por la falta de equilibrio. Compensamos esa falta con tensión en los dedos de los pies, como si nos agarráramos al suelo de la bota.

Para un primer patín conviene sujetarse a una pared o una barra y evitar sentirse desequilibrado para poder relajar y estirar los dedos de los pies. Si rozan la parte delantera de la bota el tamaño será correcto.

El objetivo es que todo el pie roce la bota. Con ello la bota se convierte en una prolongación del pie y le da estabilidad y seguridad.

Peor que la presión en los dedos es el juego excesivo porque esto nos desequilibra y es peligroso. El patín demasiado estrecho nos dejará los pies doloridos, pero el patín demasiado grande nos provocará caídas y posibles lesiones. Hay quien usa calcetines gruesos para rellenar el espacio. Esto, aparte de problemas mal olor tras varias horas de patinaje, puede llegar a molestar por arrugas en los calcetines o rozaduras.

Para medirse el propio pie lo ideal es recortar la silueta del pie sobre una cartulina. Se pone el pie sin calcetín en la cartulina y se dibuja el perfil con un lápiz, rodeando el pie. La pierna deberá estar de pie de forma recta y vertical encima del papel. Hay que dibujar el perfil y contorno, no debajo de los dedos.

Una vez dibujado se mide la distancia del talón a la punta. Hay que hacerlo para ambos pies, pues muchísimas personas tienen un pie algo más grande que el otro. Los diestros suelen tener un pie izquierdo algo más grandes y los zurdos un pie derecho un poco mayor.

Estas medidas sirven para las tablas de equivalencia de muchos proveedores, que equiparan la longitud del pie en centímetros con la talla del patín. En la mayoría de tiendas hay tablas de madera con las que se puede medir directamente la talla necesaria en los patines.

Consejos al probarse las botas en la tienda

Es importante que la primera vez que te calces los patines el talón realmente esté se asiente bien dentro del talón de la bota o botín. Al sentarte para ponerte los patines, asegúrate de empujar el talón hasta el fondo del patín.

Cuando te pones de pies, átate bien las botas de los patines también en la zona del talón. Los dedos tienen que rozar ligeramente el tope de la bota. Una vez de pies, inclínate un poco hacia delante como si estuvieras patinando. Agárrate a la pared, a una columna o una barra para no perder el equilibrio. Ahora los dedos de los pies igual dejan de rozar la punta de la bota.

Si los dedos de los pies están doblados, mal. Si les sobra demasiado espacio o bailen, mal también. Hay quien se pone calcetines gordos. Ten en cuenta que eso te puede dar la sensación de tener más soporte, pero es traicionera porque te resta estabilidad. Además, las arrugas que se forman dentro del calcetín te pueden molestar.

Prueba diferentes presiones en los cierres de la bota para comprobar si cierra bien y la presión se reparte equitativamente por el pie. Hay botas que te apretarán el empeine y deberás comprobar si aflojando algo hasta no hacerte daño todavía te da buen soporte.

Hay que comprobar también la flexibilidad hacia delante, ya que la posición de patinaje implica inclinarse un poco hacia delante con las rodillas dobladas, los hombres y la cabeza centrados verticalmente  en línea con los patines. Comprueba también que el patín de de estabilidad hacia los lados.

Tablas de equivalencia de tallas de patines

Si conocemos la longitud de nuestros pies podemos consultar tallas de fabricantes para averiguar la posible talla de patín.

Obviamente los fabricantes hacen patines iguales para el pie izquierdo y derecho. El hecho de que muchas personas no tengan los pies iguales hace necesario probarse los patines antes de decidirse. En principio, el patín debe ser cómodo para el pie con mayor tamaño. Normalmente la diferencia de tamaño en el cuerpo no es grande, con lo que no se da el caso de que un patín izquierdo necesite otra talla diferente al patin derecho, porque la diferencia suele ser menor de 5 mm.

También hay diferencias entre fabricantes respecto a las tallas no sólo respecto de las tallas que utilizan sino también en otros niveles. Seba por ejemplo, el fabricante francés conocido por su especialización en patines freestyle para slalom, hace modelos unisex, iguales para hombres y mujeres.

Otros como K2 de Estados Unidos, tiene tallas para hombres y tallas para mujeres que varían bastante entre sí. Un 39 (EU) o 6 (EEUU) para hombres de K2 apunta a pies de 240 milímetros de largo. Mientras que la misma talla 39 (EU) o 8 (EEUU) para mujeres apunta a pies de 250 milímetros de longitud.

Y por último, algunas marcas tienen tallas para cada modelo de patín. Por ejemplo SEBA tienen un tallaje para patines de slalom, de slalom con una bota tipo Igor y otra para patines de tipo gran turismo (son una mezcla de velocidad y fitnes).

Si compráis en tiendas de patines, suelen tener todas las tablas y con decir lo que miden vuestros pies o pedir una tabla para la talla os sacarán los modelos adecuados.

Si compráis online vale la pena medirse los pies y tener a mano las tablas de los fabricantes para elegir una talla correcta. Aunque luego siempre puede resultar que factores como la estrechez te hagan elegir una talla diferente a la que indica la tabla.

A mí me parece que ponerse con tablas a medir los pies es algo para gente muy meticulosa, pero para el mortal común no alcanza la paciencia. Es más fácil probárselos. Pero para los que querráis comprobar información sobre tallas, en la tienda de Inercia tienen unas tablas de tallas de patines para las marcas más conocidas:

Imagen: ©Depositphotos.com/piotr290